Breve introducción a la Semiótica y al Signo.
“Una ciencia que estudia la vida de los signos en el seno de la vida social… ella nos enseñará en que consisten los signos y cuales son las leyes que lo gobiernan.” Saussure
Saussure fue por quien todos nos enteramos de lo que es la semiótica, al menos es a el a quien se recurre en la universidad para estudiar el signo y su funcionamiento. Básicamente la semiótica o semiológia (como la conocen en Europa), como también se le conoce, es la ciencia que trata de los sistemas de comunicación dentro de las sociedades humanas.
En el mundo de el diseño y la comunicación entendemos a la semiótica como una teoría general de los signos que empleamos dentro de nuestra profesión para transmitir el mensaje que queremos que el usuario perciba; esto mientras utiliza envases y empaques, mientras observa pautas publicitarias o graficas, etc.
Para Humberto Eco los signos son todos los hechos significativos de la sociedad humana, como por ejemplo la moda, las costumbres y los objetos de uso cotidiano. Todos estos hechos refieren la concepción de códigos completos entre los miembros y lo que implican para ellos. En esencia hay muchas implicaciones filosóficas en el concepto del signo.
La semiótica se centra en el punto de vista de lo natural como elemento desencadenante para la comunicación autónoma y en el estudio del saber humano. Retomando a Saussure, la lingüística es una parte de la semiótica, ya que esta abarca también el estudio de los sistemas de signos no lingüísticos. El lenguaje es semiótica, pero no toda la semiótica es lenguaje.
Los objetos, imágenes y comportamientos pueden significar algo pero esto no lo consiguen sin la ayuda de un lenguaje propio. No se puede hablar de un sistema de imágenes u objetos con significados extramuros del lenguaje. Como explico Barthes para percibir lo que un sistema de signos significa necesariamente hay que recurrir al trabajo de articulación realizado por la lengua.
La percepción del sistema de signos y su significado es una tarea en la cual hay que, inevitablemente, recurrir al trabajo de articulación (signo–referente) hecho por la lengua.
Se han establecido 3 clasificaciones de signo según el tipo de vínculo entre el signo y su referente:
Indicios: Son signos que tienen conexión física real con el referente, es decir, con el objeto al que remiten; la conexión puede consistir en la proximidad, la relación causa efecto o en cualquier tipo o conexión. Ejemplos: Un dedo señalando algo, el titulo escrito debajo de una foto o las huellas de unas pisadas.
Iconos: Son signos que tienen semejanza de algún tipo con el referente. La semejanza puede consistir en un parecido en la forma o afectar a cualquier cualidad o propiedad del objeto. Ejemplos: las esculturas figurativas, las caricaturas, los mapas o las fotografías.
Símbolos: Son signos arbitrarios, cuya relación con el objeto se basa exclusivamente en una convención. El símbolo no tiene por no parecerse ni guardar relación con lo que designa. Ejemplos: los signos matemáticos, las banderas nacionales, los alfabetos y el signo lingüístico.
Esta clasificación no es excluyente, un signo puede pertenecer a dos o a las tres clasificaciones. Ej.: Las huellas dactilares son índices (guardan relación real con la yema del dedo que las produjo) y a la vez son iconos (reproducen exactamente sus estrías), si una agencia de detectives la escoge o la utiliza como emblema comercial, será además el símbolo de la agencia.
Para culminar esta breve introducción habría que indicar que el signo puede ser motivado, es decir se elige alguna relación objetiva entre signo y referente. Ej.: la cruz como símbolo para los cristianos es un signo motivado. Por otra parte el signo de la suma (+) como símbolo de la suma es un signo inmotivado.
Héctor E. Revilla Delgado
“Una ciencia que estudia la vida de los signos en el seno de la vida social… ella nos enseñará en que consisten los signos y cuales son las leyes que lo gobiernan.” Saussure
Saussure fue por quien todos nos enteramos de lo que es la semiótica, al menos es a el a quien se recurre en la universidad para estudiar el signo y su funcionamiento. Básicamente la semiótica o semiológia (como la conocen en Europa), como también se le conoce, es la ciencia que trata de los sistemas de comunicación dentro de las sociedades humanas.
En el mundo de el diseño y la comunicación entendemos a la semiótica como una teoría general de los signos que empleamos dentro de nuestra profesión para transmitir el mensaje que queremos que el usuario perciba; esto mientras utiliza envases y empaques, mientras observa pautas publicitarias o graficas, etc.
Para Humberto Eco los signos son todos los hechos significativos de la sociedad humana, como por ejemplo la moda, las costumbres y los objetos de uso cotidiano. Todos estos hechos refieren la concepción de códigos completos entre los miembros y lo que implican para ellos. En esencia hay muchas implicaciones filosóficas en el concepto del signo.
La semiótica se centra en el punto de vista de lo natural como elemento desencadenante para la comunicación autónoma y en el estudio del saber humano. Retomando a Saussure, la lingüística es una parte de la semiótica, ya que esta abarca también el estudio de los sistemas de signos no lingüísticos. El lenguaje es semiótica, pero no toda la semiótica es lenguaje.
Los objetos, imágenes y comportamientos pueden significar algo pero esto no lo consiguen sin la ayuda de un lenguaje propio. No se puede hablar de un sistema de imágenes u objetos con significados extramuros del lenguaje. Como explico Barthes para percibir lo que un sistema de signos significa necesariamente hay que recurrir al trabajo de articulación realizado por la lengua.
La percepción del sistema de signos y su significado es una tarea en la cual hay que, inevitablemente, recurrir al trabajo de articulación (signo–referente) hecho por la lengua.
Se han establecido 3 clasificaciones de signo según el tipo de vínculo entre el signo y su referente:
Indicios: Son signos que tienen conexión física real con el referente, es decir, con el objeto al que remiten; la conexión puede consistir en la proximidad, la relación causa efecto o en cualquier tipo o conexión. Ejemplos: Un dedo señalando algo, el titulo escrito debajo de una foto o las huellas de unas pisadas.
Iconos: Son signos que tienen semejanza de algún tipo con el referente. La semejanza puede consistir en un parecido en la forma o afectar a cualquier cualidad o propiedad del objeto. Ejemplos: las esculturas figurativas, las caricaturas, los mapas o las fotografías.
Símbolos: Son signos arbitrarios, cuya relación con el objeto se basa exclusivamente en una convención. El símbolo no tiene por no parecerse ni guardar relación con lo que designa. Ejemplos: los signos matemáticos, las banderas nacionales, los alfabetos y el signo lingüístico.
Esta clasificación no es excluyente, un signo puede pertenecer a dos o a las tres clasificaciones. Ej.: Las huellas dactilares son índices (guardan relación real con la yema del dedo que las produjo) y a la vez son iconos (reproducen exactamente sus estrías), si una agencia de detectives la escoge o la utiliza como emblema comercial, será además el símbolo de la agencia.
Para culminar esta breve introducción habría que indicar que el signo puede ser motivado, es decir se elige alguna relación objetiva entre signo y referente. Ej.: la cruz como símbolo para los cristianos es un signo motivado. Por otra parte el signo de la suma (+) como símbolo de la suma es un signo inmotivado.
Héctor E. Revilla Delgado

<< Home